C’est pas là, c’est par là

informació obra



Sinopsi:

Com es mou la multitud? Ens movem de forma diferent quan estem sols que quan ens trobem enmig d'una massa? Què determina el «nosaltres»? Quin és el nostre lloc dins un grup? Comencem amb una pedra i el cap d'una corda que hem de cabdellar. Està enredat i l'hem de desembullar. Ens movem, evitant les topades, negociant la manera de trobar el nostre lloc. Alguna cosa depassa la mera suma de les individualitats. Al final de la corda, trobem el «nosaltres»? Inspirat en les seves pròpies sensacions durant una manifestació a Seül el 2015, Galmae proposa una vivència sensible de la col·lectivitat. Una instal·lació, el públic com a part activa de la performance. Una metàfora de la vida, bella i màgica. Una demostració del caràcter efímer de l'art. Una experiència única per recordar.


Crítica: C’est pas là, c’est par là

10/09/2019

Como en la vida

per Alba Cuenca

Se hace difícil escribir sobre esta instalación viviente sin desvelar la sorpresa. De entrada, una escultura de hilos que se cruzan y entrecruzan enrollados en unos postes metálicos. El público se sitúa alrededor del prisma rectangular con inquietud y un cierto escepticismo. No hay actores ni bailarines. Tan solo el creador que, con unos pocos pasos y una actitud ceremoniosa, nos invitará a seguir su particular recorrido. ¿De qué va esto?

A modo de resumen sintético podríamos decir que se trata de la traslación escénica de esta ilustración. Si queremos ahondar un poco más, diremos que se trata de una metáfora de la vida modelada por y para el público. Como en la vida, los espectadores deberemos decidir un camino incierto. Como en la vida, nuestro camino se cruzará con los del resto de transeúntes, generando todo tipo de relaciones. Y como en la vida, nuestro camino terminará en el mismo punto que el del resto, convertido en polvo y memoria. Cada espectador construirá (o deconstruirá) el recorrido a su manera. Y a la vez, la fuerza del colectivo generará una nueva perspectiva u obra de arte en movimiento. Exacto. Como en la vida.

Esta instalación performática del coreano Juhyung Lee tiene algo de ritual armonioso. Una experiencia curiosa y diferente que termina con una escena silenciosa en la que lo natural y primitivo prevalece por encima de lo tecnológico. Una bella y singular metáfora llena de sentido y espiritualidad.