Cecilia Bartoli. La Cenerentola

informació obra



Músics:
Les Musiciens du Prince
Intèrprets:
Cecilia Bartoli, Edgardo Rocha, Alessandro Corbelli, Carlos Chausson
Autor:
Leoš Janáček
Direcció Musical:
Josep Pons
Sinopsi:

Estrenada a Espanya fa dos-cents anys, La Cenerentola és una de les partitures més brillants del compositor de Pesaro. Fa vint anys que Cecilia Bartoli va debutar en el rol protagonista d’aquest títol. Immediatament, la recreació d’una Angelina virtuosa i tendra la va situar internacionalment com la reina de la vocalitat rossiniana. Envoltada d’amics, la cantant romana representa la promesa d’una Ventafocs esdevinguda la Princesa de la Lírica.

Crítica: Cecilia Bartoli. La Cenerentola

11/12/2018

Cuando Rossini significa disfrute en grande

per Enid Negrete

Gioachino Rossini (1792-1868) pareciera el compositor más exitoso de la historia. A los espectadores no nos pide más que sentarnos a disfrutarlo, sus historias nunca nos incomodan, sus melodías chispeantes y encantadoras siempre nos ponen de buen humor, a los cantantes los deja lucirse, a los directores de escena les da personajes y situaciones donde desarrollar su creatividad sin límites, e incluso en su vida parecía que la tragedia había sido desterrada. Rico y famoso desde muy joven,deslumbró al público milanés a los 18 años y desde esa primera ópera en 1810  hasta la última en 1823 cosechó éxitos sin parar y  vivió de ellos cómodamente, sin necesidad de trabajar, durante los 45 años que le quedaron de vida. Alguien que tiene la posibilidad de retirarse a vivir de su trabajo a los 31 años, es simplemente envidable.

En fin, parecería que todo lo que lo rodea es de una belleza y felicidad  incuestionable. Incluso, aunque sepamos que estuvo aquejado de gonorrea y que tuvo un carácter al parecer maniaco-depresivo, Rossini es uno de los compositores más afortunados de la historia de la música y sus creaciones siempre tuvieron un sello de exuberancia y genialidad indiscutible.

La Cenerentola (1817) no es una excepción, es una obra sencillamente encantadora. Personajes interesantes, casi caricaturescos, melodías maravillosas, energía escénica sin límites y una historia muy bien contada, son los elementos que podemos encontrar en ella.

Cantar Rossini es uno de los mayores retos que puedes asumir como cantante. El bel canto  siempre ha exigido un fraseo especial, una precisión y un control poco común y en este caso se contaba con una de las mejores intérpretes del género en nuestros días: Cecilia Bartoli, que, para conmemorar los 150 años de la muerte de este compositor icónico en su carrera,  ha hecho una gira internacional con esta preciosa obra maestra.

La mezzosoprano romana estaba rodeada de una pequeña producción,  sin grandes aspavientos, pero llena de detalles y guiños al espectador. Además, contó con un elenco del que no se puede dejar de destacar el extraordinario trabajo de Carlos Chausson, que nos regaló un Don Magnifico exquisito, con una calidad vocal alucinante y una interpretación escénica divertidísima. Alessandro Corbelli fue el otro barítono veterano que hizo gala de su experiencia escénica en el papel de Dandini, mientras Rosa Bove y  Martina Jankova cumplían con las excéntricas hermanastras y José Coca, un bajo boliviano de linda voz pero al que todavía le falta mucha seguridad escénica, hacía lo mismo con Alidoro.  El tenor Edgardo Rocha, canceló su participación en último momento por enfermedad y fue sustituido por David Alegret, que a pesar de no haber ensayado antes, cumplió valientemente con el papel.

El otro trabajo sorprendente fue el del director musical: Gianluca Capuano, que logró que la dotación pequeña de la orquesta de Les Musiciens du Principe Monaco, fuera de una transparencia poco común, expresiva y con una ejecución estilística impecable.

Cecilia Bartoli es una intérprete excepcional, nadie puede dudarlo. Su energía escénica, su increíble capacidad para crear los personajes y destacar cada detalle de su psicología es simplemente alucinante. Hay muchas cosas que pueden decirse de su voz y quizá no todas buenas; no todos los sonidos son hermosos o perfectamente bien emitidos, pero ninguno está carente de sentido dramático o musical y quizá es eso lo que hace de su trabajo algo siempre sorprendente.

Una noche encantadora, de la que sales con la sensación mágica que sólo un Rossini bien itnerpretado te puede regalar.