Writing Ground / Biophony

informació obra



Direcció:
Alonzo King (dir. artística), Robert Rosenwasser (dir. creativa), Karim Baer (dir. executiva)
Intèrprets:
Shuaid Elhassan, Jeffrey Van Sciver, Tunji Johnson, Michael Montgomery, Robb Beresford, Brett Conway, Kara Van Weest, Adji Yagare Cissoko, Courtney Henry, Madeline Devries, Laura O’Malley, Yujin Kim
Escenografia:
Robert Rosenwasser
Vestuari:
Robert Rosenwasser, Luis Hugo Viscarra
Il·luminació:
Axel Morgenthaler
Companyia:
Los Vivancos
Sinopsi:

Diuen d'Alonzo King que és un dels grans ballet masters que hi ha al món ara mateix. Ningú que hagi vist en acció la seva companyia trobarà exagerada aquesta afirmació, perquè ha aconseguit el que semblava gairebé impossible: crear un llenguatge corporal nou i d'una expressivitat extraordinària a partir de les formes i tècniques del ballet més clàssic. La tècnica dels ballarins es posa al servei d'unes coreografies on, malgrat que King consideri el ballet com una ciència basada en la geometria i l'energia, regnen les emocions i la bellesa. 

Writing Ground, pren com a punt de partida els poemes de Colum McCann, un autor irlandès que és un dels grans de les lletres angleses. Els intèrprets ballen coreografies basades en els versos de McCann mentre sonen músiques sagrades procedents de les tradicions jueva, cristiana, musulmana i budista tibetana.

Biophony, parteix del treball de l'artista Bernie Krause, dedicat a captar sons de la natura, i de les composicions de Richard Blackford. Els ballarins converteixen aquests sons en moviment, creant una coreografia d'extrema bellesa i sensibilitat que aconsegueix fondre sobre l'escenari dos conceptes aparentment antagònics: civilització i natura.

Crítica: Writing Ground / Biophony

21/07/2016

MAGNIFICOS BAILARINES

per Carmen del Val

En el ecuador del Festival de Verano de Barcelona 2016 ya se puede aventurar que el mejor espectáculo de danza de  gran formato es el que ha ofrecido en el Teatre Grec la  compañía norteamericana la Alonzo King Lines Ballet la noche del viernes y, el de pequeño formato, el solo de Cesc Gelabert, titulado Escrit en l’aire, ya no se esperan grandes sorpresas, lo que no quiere decir que no ocurran.

La Lines Ballet, la compañía de danza neoclásica y contemporánea, de San Francisco fundada y dirigida por el premiado Alonzo King (Georgia, 1952) uno de los renovadores de la danza clásica en Estados Unidos, debuta en nuestra ciudad con dos coreografías del director de la formación: Writing Ground y Biophony. Sin duda lo mejor de la actuación son los doce bailarines que las interpretan. La impecable técnica que exhiben,  sus  cuerpos esbeltos, todos son muy altos, su expresivo movimiento de brazos y sus espectaculares développés a la segunda cautivaron al público desde el principio de la función.  Las ejecuciones en puntas de las airosas bailarinas  resultaron hipnóticas.

Writing Ground es una obra de 2010 que King creó para el Ballet de Montecarlo. Es una pieza lírica  que se inspira en los poemas del premiado autor Colum McCann (Dublín, 1965). El intenso lenguaje del escritor irlandés, afincado en Manhattan, esculpe los cuerpos de los bailarines. La impetuosidad de las palabras crea un hermoso contraste con el baile geométrico de la compañía. Esta emocional coreografía se ejecuta a ritmo de una atrayente banda sonora formada por músicas religiosas de las tradiciones judías, cristianas, budistas y tibetanas.

La segunda obra, Biophony, esunainteresante pieza nacida de la colaboración de King con Bernie Krause, un artista creador de  paisajes sonoros naturales y del compositor, Richard Blackford. Durante años Krause ha viajado por el mundo colocando micrófonos para escuchar los sonidos de la tierra y de sus criaturas. Así pues estos paisajes sonoros se convierten en escena en una orquesta viviente en que el ruido de mar, del viento y la lluvia se entrelazan con los sonidos de las orcas, el graznar de las ranas y las aves o el rugido de los felinos. Esta peculiar orquestación convierte a los bailarines en animales. Los largos brazos y piernas  del elenco femenino transfiguran a las mujeres en aves zancudas. Mientras que la ferocidad de los saltos de los hombres les convierte en leones. El trabajo coral trasporta al espectador a una fascinante selva. Biophony fue la coreografía más aplaudida.