Spiritual Boyfriends

Dansa | Nous formats

informació obra



Direcció:
Núria Guiu
Coreografia:
Núria Guiu
Sinopsi:

Fa un parell d’anys, Aerowaves, una prestigiosa xarxa europea de dansa organitzadora d’un festival anual, va seleccionar Likes, una creació de Núria Guiu que va donar a conèixer definitivament a casa nostra una ballarina i coreògrafa amb una llarga carrera. A Likes, que es va veure per tot Europa, l’artista parlava sobre les xarxes i sobre el valor dels populars likes, i projectava una mirada fresca i apassionant sobre l’era digital que vivim. Prenia com a punt de partida els populars vídeos de cover dance (recreacions de les coreografies d’un videoclip) tan habituals a YouTube, i també els tutorials sobre tècniques de ioga. A Spiritual Boyfriends, la seva nova creació, Núria Guiu torna a examinar la pràctica del ioga i la converteix en objecte d’una recerca documental i iconogràfica sobre la creació de les postures que coneixem a Occident i de quina manera imposen als nostres cossos rols, normes i estructures de poder en crear una cultura de l’autodisciplina, la salut i la bellesa. Es tracta de saber com és que una pràctica especialment relacionada amb el món interior i espiritual ha acabat convertida en una gran indústria, i de quina manera, avui, les tecnologies digitals permeten continuar difonent aquesta pràctica que hibrida la cultura índia i disciplines físiques d’origen occidental. I és que la digitalització dels nostres temps té un paper destacat en la construcció dels nostres cossos i, especialment, en la construcció de la mirada que projectem sobre aquests. De la mateixa manera, influeix en el nostre imaginari privat en relació amb l’espiritualitat o amb les relacions amoroses que mantenim.

Signa la proposta una ballarina i coreògrafa sortida de l’Institut del Teatre que va formar part d’IT Dansa, però que també va ballar amb companyies internacionals del prestigi del Cullberg Ballet, la Batsheva Dance Company, la Jasmin Vardimon Company, La Veronal o la Compagnie Gisèle Vienne. Guiu s’ha d’endinsat en la creació dels seus propis espectacles amb peces com La muda i Portal, un solo creat en col·laboració amb el músic noruec Gisle Martens Meyer.

Crítica: Spiritual Boyfriends

30/07/2020

Capitalismo, individualismo, yo-ga

per Alba Cuenca Sánchez

Yoga, cuerpo, cultura, capitalismo, individualismo, yo-ga. Núria Guiu critica con Spiritual Boyfriends la mercantilización de la espiritualidad. Y lo hace con mucha ironía y con elementos de distinta naturaleza que mantienen la idea de deformación como base. Desde una sesión de yoga que se transforma paulatinamente en una extenuante coreografía hasta un vídeo muy ilustrativo que muestra el uso de los mismos gestos en contextos distintos, desde el político o el religioso hasta el del gimnasio común.

A nivel físico, la resistencia y la elasticidad de las que hace gala Guiu en su exhibición son notables. Y el humor sutil pero punzante resulta estimulante. También la estética con la que se presenta el espectáculo, con esterillas tuneadas y elementos fosforescentes de atrezzo y vestuario (Lola Belles) que dan unidad y cohesión al espacio. Sin embargo, pese a las ideas potentes, la pieza tiene algunas carencias. A pesar de la completa base teórica que la acompaña (solo hay que mirar la extensa documentación colgada en la entrada de la sala del CCCB), forma, ritmo y contenido parecen no coincidir en el montaje.

Cada una de las partes de la función se hace larga, pues la esencia se capta enseguida y el resto resulta redundante. Un ejemplo de ello es el citado vídeo, divertido pero alargado excesivamente y sin interacción de la bailarina, como si se tratara de un descanso aislado en medio de la representación. Por otro lado, el final llega después de otro largo y lento paréntesis, cuando aparece por sorpresa un elemento tecnológico de un cierto simbolismo. El efecto que produce es bonito y permite terminar en un momento álgido de energía, pero su sentido y su aprovechamiento son limitados.

En cambio, uno de los momentos más sugerentes es cuando la artista habla. En él, Guiu cuenta una historia satírica en primera persona con la que implícitamente insiste en la pérdida del sentido original del yoga hacia el negocio nocivo de la belleza y una extrema sexualización. Más allá del contenido, lo interesante de este fragmento es sobretodo el cómo se dice. Las palabras quedan aquí unidas al movimiento y a la pronunciación, con un poético juego sonoro que recuerda por momentos al trabajo de Joana Brabo. Así, cuando más gana el espectáculo es cuando los diferentes elementos dialogan y se complementan entre sí. Con una menor duración y una sucesión más fluida se le podría sacar más partido a las cuestiones sin duda potentes de las que parte la pieza.