Les dones sàvies

informació obra



Adaptació:
Ricard Farré, Enric Cambray
Direcció:
Ricard Farré, Enric Cambray
Composició musical:
Gerard Sesé
Coreografia:
Júlia Bonjoch
Intèrprets:
Ricard Farré, Enric Cambray
Escenografia:
Enric Romaní
Il·luminació:
Adrià  Aubert
Vestuari:
Marc Udina
Assesor de moviment:
Júlia Barceló
Producció:
El Maldà, Marina Marcos
Autor:
Ester Cort, Núria Pellisa
Sinopsi:

1672, França. Molière i la Companyia del Rei estrenen una comèdia de costums amb un embolic familiar on s’hi recull l’afany de saber de les dones i posa en evidència un poeta mediocre i cregut de l’època.

2016, Catalunya. Molière i només dos actors estrenen la mateixa comèdia de costums amb un embolic familiar on, amb un joc interpretatiu que trenca les convencions, s’hi recull la burla dels pedants d’avui dia.

Ricard Farré i Enric Cambray, finalistes a artista revelació als Premis de la Critica 2016 per aquest espectacle

Crítica: Les dones sàvies

15/10/2016

Quina delícia! Bravo

per Elisa Díez

(...) Entretener enseñando, que más allá del clásico, recortado, se puede construir una magnífica versión libre que convence hasta al más rígido purista. No hay versos, thank god!, pero el uso y el juego de un más que correcto catalán suple la falta de coordinación lingüísticamente hablando. Y es el mismo lenguaje es el que nos regala sin duda los mejores momentos del montaje, ese Pompeu i Fabre, esas tertulias comandadas por el tan reconocible señor Cunill, ríete tú del debate de los diacrítics. Nunca la gramática estuvo tan en boca de todos.

Tanto Cambray com Farré dominan a la perfección el arte de hacernos reír sin parar. Una dramaturgia que sumada a un ritmo vertiginoso de cambios impossibles de personajes, provocan que aunque el continúo salto de escena en escena, no te puedes desenganchar de la risa, perenne en las bocas de los espectadores, que vitorean sin parar los excesos que se muestran en el escenario.

Escenografía donde, en un principio, se esconde más de lo que se muestra, pero que una vez que se despliega del todo, la bomba teatral ya ha explotado y el público se aúna con el espectáculo y se producen los momentos más hilarantes de los sesenta minutos de duración, escasos porque nos hubiéramos quedado horas. Tanto el espacio escénico de Enric Romaní, como el vestuario de Marc Udina sirven para "un roto y un descosío".

Si Pompeu levantara la cabeza estaría maravillado y se uniría a la fiesta. Nunca Les dones sàviesenseñaron tanto en tan poco. Sin duda, ya es uno de los espectáculos de temporada. Para quitarse el sombrero. Quina delícia! Bravo. 

Trivial