Othello. Les Antonietes

informació obra



Autor:
William Shakespeare
Intèrprets:
Annabel Castan, Òscar Intente, Arnau Puig
Il·luminació:
Iñaki Garz
Assesor de moviment:
Fàtima Campos
Direcció:
Jean-Christophe Maillot
Coreografia:
Jean-Christophe Maillot
Sinopsi:

Otel·lo, general de l'exèrcit de la república de Venècia, i Desdèmona, filla del senador Brabancio, s'enamoren i es casen en secret. Iago, un dels lloctinents del moro, mogut per l'odi que sent cap a ell, intenta provocar la gelosia d'Otel·lo fent-li creure que la seva esposa li és infidel amb Cassio, el seu lleial tinent. Víctima de las seva terrible gelosia, Otel·lo acaba matant Desdèmona i després, en descobrir que tot ha estat un engany del malvat Iago, se suïcida.

Crítica: Othello. Les Antonietes

11/06/2018

¿Y si nos atrevemos (un poquito)?

per Elisa Díez

(...)

La primera sorpresa es la cámara blanca, con una simple alfombra roja que a modo de tragedia prevista "mancha" la virginal estancia. Un escenario muy limpio, minimal, muy pulcro que pronto se verá empañado por el devenir de la historia.

Oriol Tarrasón vuelve a optar por un potente y necesario recorte de texto y personajes. Sólo veremos a Othello, a Yago y a Desdémona. A primera vista no se aprecia ningún problema en la poda del texto, pero hay algo que sí sorprende más de lo que debiera, el gusto por acercar el texto a la época actual se deja por el camino algunas partes en verso que no acaban de cuadrar con la sonoridad general.

Por lo que más se recordará esta versión de Othello es por el Yago de Arnau Puig, que acapara todas las miradas. El aspecto que más cojea en el montaje de Les Antonietes es el casting. Delante de una interpretación sobradamente convincente de Annabel Castán y de un soberbio Arnau Puig, Òscar Intente no consigue que Othello alce el vuelo, le falta fuerza, presencia, ánima y le sobra apatía.

Mientras veía el montaje me imaginaba a Arnau Puig haciendo todos los papeles del Auca, sin lugar a dudas hubiera sido uno de los montajes del año. Entonces sí que la versión hubiera dado ese paso más. Ha faltado atrevimiento, porque el actor perfecto ya lo tiene. ¿Hay algún voluntario en la sala?